Ley de Migracion

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La ley de Migración fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25 de mayo de 2011, y tiene por objeto regular el ingreso y salida de mexicanos y extranjeros al territorio de los Estados Unidos de México, así como el tránsito y la estancia de los extranjeros en el mismo, en un marco de respeto, protección y salvaguarda de los derechos humanos, de contribución al desarrollo nacional, de preservación de la soberanía y de la seguridad nacional. El Instituto Nacional de Migración es la autoridad encargada de velar la aplicación de esta ley, siendo órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación.

La regulación del ingreso, la estancia y la salida de personas del territorio nacional es de trascendental importancia porque es un intento de abordar una situación fáctica producto de la globalización, la migración. Por esa razón, este artículo está enfocado a explicar dicha regulación.

El ingreso de personas al territorio nacional debe hacerse por los lugares destinados al tránsito internacional de personas, ya sea por tierra, por aire o por mar. La fijación, supresión y cierre de dichos lugares, así como la suspensión o prohibición de admisión de extranjeros depende de la Secretaría de Gobernación.

Toda persona que busca ingresar al país debe cumplir con determinados requisitos. En caso de mexicanos, deben acreditar su nacionalidad, ya con pasaporte, cédula de identificación ciudadana o equivalente. En el caso de los extranjeros, deben presentar en el filtro de revisión migratoria su pasaporte y en su caso visa, o tarjeta de residencia o autorización de estancia. Además deben proporcionar la información y datos personales que les solicite la autoridad. No necesitan visa los extranjeros nacionales de países con los que se haya suscrito un acuerdo de supresión de visas; los solicitantes de la condición de estancia de visitante regional y visitante trabajador fronterizo; los titulares de un permiso de salida y regreso; los titulares de una condición de estancia autorizada previa determinación de la secretaría; los titulares de condición de refugiado, protección complementaria, determinación de apátrida, razones humanitarias o causas de fuerza mayor; los miembros de la tripulación de embarcaciones o aeronaves comerciales por compromiso internacional.

Todas las visas y autorizaciones se tramitan en las oficinas de la Secretaría en territorio nacional, y en las oficinas consulares.

Ninguna de las visas otorga el permiso para trabajar a cambio de una remuneración, a menos que sea expresamente referido en dicho documento. La visa acredita requisitos para una condición de estancia, y autoriza al extranjero a presentarse en cualquier lugar destinado al tránsito de personas y solicitar su ingreso al país en dicha condición de estancia, sin perjuicio de que luego obtenga tarjeta de residencia. Los extranjeros deben solicitar su visa en las oficinas consulares, las cuales las autorizarán y expedirán. Además, puede solicitarse en las oficinas del instituto en casos de  derecho a la preservación de la unidad familiar; por oferta de empleo o por razones humanitarias. La Secretaría puede autorizar el ingreso de extranjeros sin que se cumpla con alguno de los requisitos previstos anteriormente cuando soliciten el reconocimiento de la condición de refugiado; de asilo político; de determinación de apátrida; por causas de fuerza mayor o  por razones humanitarias. La autoridad a su vez puede negar la expedición de la visa; la internación regular a territorio nacional, o su permanencia cuando esté sujeto a proceso penal, por haber sido condenado por delito grave según las leyes nacionales penales, o tratados internacionales; que por sus antecedentes en México o en el extranjero, pudieran comprometer la seguridad nacional o la seguridad pública; cuando no cumpla con los requisitos establecidos en esta ley, su reglamento y otras disposiciones jurídicas aplicables; cuando se dude de la autenticidad de los documentos o de la veracidad de los elementos aportados o por estar sujeto a prohibiciones expresas de autoridad competente.

Los tipos de visas existentes son de visitante y de residente.

Las de visitante a su vez se dividen, primero, en visitante sin permiso para realizar actividades remuneradas, la cual autoriza al extranjero para presentarse en cualquier lugar destinado al tránsito internacional de personas y solicitar su ingreso a territorio nacional, con el objeto de permanecer por un tiempo ininterrumpido no mayor a ciento ochenta días, contados a partir de la fecha de entrada.  Segundo, de visitante regional con la cual el extranjero nacional o residente de países vecinos pueden ingresar a las regiones fronterizas mexicanas con derecho a entrar y salir de las mismas cuantas veces lo deseen, sin que su permanencia sea más de tres días, sin permiso para trabajar. Tercero, La de visitante con permiso para realizar actividades remuneradas, con las mismas características que la anterior, más la de realizar actividades remuneradas. Para solicitar esta visa, el extranjero debe tener una oferta de empleo, con invitación por parte de alguna autoridad, institución académica, artística, deportiva o cultura por la cual perciba una remuneración en el país, o venga a trabajar por temporada estacional según acuerdo interinstitucionales. Puede permanecer en el territorio por un periodo de ciento ochenta días. Cuarto, La de visitante trabajador fronterizo, con la cual el Extranjero nacional del país con el cual México comparte límites territoriales para permanecer hasta un año. El portador de esta visa puede trabajar en la actividad relacionada con la oferta de empleo con que cuente y con derecho a entrar y salir del territorio nacional cuantas veces lo desee. Quinto, La de visitante para realizar trámites de adopción, con la cual se autoriza al extranjero vinculado con un proceso de adopción en México con el objeto de permanecer en el país hasta en tanto se dicte la resolución ejecutoriada y se inscriba en su caso en el registro civil la nueva acta del niño o adolescente adoptado, así como se expida el pasaporte respectivo y todos los trámites necesarios para garantizar la salida del niño del país. Esta visa sólo se expide cuando haya convenio internacional en esta materia.

Caso excepcional es la sexta, de visitante por razones humanitarias. Se otorga cuando el extranjero esté en los supuestos de ser ofendido, víctima o testigo de algún delito cometido en territorio nacional; ser niña, niño o adolescente migrante no acompañado; ser solicitante de asilo político, reconocimiento de la condición de refugiado, protección complementaria del estado mexicano. Al otorgar esta visa, el extranjero también es candidato a obtener la condición de estancia de residente permanente.

A los extranjeros que no se ubiquen en esos supuestos, cuando exista una causa humanitaria o de interés público que haga necesaria su internación o regularización en el país, en cuyo caso contarán con permiso para trabajar a cambio de una remuneración.

Todos, salvo razones humanitarias y quienes tengan vínculo con mexicano o extranjero con residencia regular en México, no pueden cambiar de condición de estancia, y tiene que salir del país al concluir el periodo de permanencia autorizado.

Las visas de residente se dividen a su vez, primero, en residente temporal. Esta se obtiene con el objeto de permanecer por un tiempo no mayor a cuatro años. El portador puede trabajar si está sujeto a una oferta de empleo, tiene derecho a entrar y salir del territorio nacional cuando quiera, y con derecho a la preservación de la unidad familiar por lo que podrá ingresar con o solicitar luego la internación de las personas que se señalan en la ley, quienes podrán residir regularmente en territorio nacional por el tiempo que dure el permiso del residente temporal. Segundo, La de residente temporal estudiante, la cual autoriza al extranjero con el objeto de permanecer por el tiempo que duren los cursos, estudios, proyectos de investigación o formación que acredite que se llevarán a cabo en instituciones educativas pertenecientes al sistema educativo nacional, y realizar actividades remuneradas. Esta visa concluye cuando el extranjero obtiene su certificado, constancia, diploma, título o grado académico correspondiente, con derecho a entrar y salir cuando quiera. Puede trabajar cuando sean estudios de nivel superior, posgrado o investigación. Su autorización de estancia está sujeta a la presentación de la carta de invitación o aceptación de la institución educativa correspondiente y debe renovarse anualmente. Lo autorizan para trabajar cuando exista carta de conformidad de la institución educativa correspondiente y estará sujeta a una oferta de trabajo en actividades relacionadas con la materia de sus estudios. Además tiene derecho a la preservación de la unidad familiar, por lo que puede ingresar con o solicitar luego el ingreso de sus personas. Tercero, la de residente permanente. Esta visa se expide con el objeto de que el extranjero pueda permanecer de manera indefinida. Sus portadores tienen derecho a ingresar sus bienes muebles. Tiene derecho de preservación de la unidad familiar. Esta visa se le expide a los visitantes que se internan por razones de asilo político, reconocimiento de la condición de refugiado y protección complementaria, o por la determinación de apátrida, previo cumplimiento de ley; por el derecho a la preservación de la unidad familiar; Jubilados o pensionados que reciban de un gobierno extranjero un ingreso que les permita vivir en el país; por decisión del instituto; por tener cuatro años desde que cuenta con permiso de residencia temporal; por tener hijos mexicanos por nacimiento; por ser ascendiente o descendientes en línea recta hasta el segundo grado de un mexicano por nacimiento.

Y en cuanto la salida de territorio nacional, puede ser de manera libre o con restricciones. En el primer caso, todas las personas deben hacerlo por lugares destinados al tránsito internacional de personas; deben identificarse mediante la presentación del pasaporte o documento de identidad o viaje válido y vigente, además presentar al instituto la información que se requiera con fines estadísticos. En el caso de extranjeros, además de lo anterior deben acreditar su situación migratoria regular en el país, o permiso y sujetarse a las demás disposiciones. En el segundo se aplicarán Cuando se le haya dictado por juez providencia precautoria o medida cautelar cuando tenga por objeto restringir la libertad de tránsito de la persona; cuando se encuentre bajo libertad caucional por vinculación a proceso; cuando goce de libertad preparatoria o condicional salvo permiso; por razones de seguridad nacional o en el caso de niños sujetos a proceso de restitución internacional según los tratados.

En ambos casos, cuando las personas que salen del país son niños o personas bajo tutela civil, mexicanos o extranjeros deben estar acompañados de la persona que ejerza sobre ellos la patria potestad o tutela, además de cumplir con los demás requisitos de derecho civil. Los que sean acompañados por personas de la tercera edad o aquellos que viajan solos deben mostrar pasaporte y documento en el que conste la autorización de quienes ejerzan la patria potestad o tutela, ante fedatario público o autoridad facultada para ello.

De esta manera es como el Estado Mexicano regula el ingreso, permanencia y salida de las personas en su territorio.